LA CONJURA

martes, 18 de marzo de 2025

CIEN AÑOS DE SOLEDAD

 



Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.







La edición que he leído es de la editorial Random House con magnificas ilustraciones de Luisa Rivera del año 2024 y que algunas de ellas aparecen en esta reseña.


Gabo relata las vicisitudes de la familia Buendía a lo largo de varias generaciones, lo mágico, las supersticiones o la soledad de los personajes se entremezclan durante cien años en la ciudad de Macondo. Una saga que se inicia con la boda de José Arcadio Buendía y su prima Úrsula Iguarán. En un duelo de honor Buendía mata a Prudencio Aguilar, pero su fantasma acosa al joven matrimonio al que se le aparece constantemente.


José Arcadio y Úrsula, junto con unos pocos amigos y sus mujeres e hijos, huyen de la ciudad y del fantasma. Craso error porque nuestros fantasmas siempre nos acompañan allá donde vayamos. La comitiva atraviesa la sierra al otro lado de la ciénaga donde fundan la ciudad de Macondo.



Una novela en la que los hechos fabulosos se suceden como algo normal sin que nadie se extrañe (dice mi maridito que desde Parménides las apariencias no son el ser, aunque todas son apariencias, las reales y las ficticias). El patriarca Buendía vive día y noche atado a un castaño, Rebeca lleva a cuestas el saco donde guarda los huesos de su padre, la ascensión al cielo una tarde de marzo de Remedios, la bella, mientras doblaba las sábanas de bramante en el jardín, o la lluvia ininterrumpida durante cuatro años, y tantos otros sucesos tan extraordinarios que parecen del todo improbables.


La repetición de los nombres complica el lioso árbol genealógico de los Buendía al que hay que acudir para poder seguir el hilo de la historia. Y es que todos los descendientes se llaman Aureliano o José Arcadio. Además el nombre marca el carácter del personaje. Los Aurelianos eran retraídos, pero de mentalidad lúcida, los José Arcadio eran impulsivos y emprendedores, pero estaban marcados por un signo trágico.


Las mujeres pueden representar el rol tradicional, aunque también las hay que logran desafiar las normas y convenciones sociales. Úrsula es la matriarca y el motor espiritual de la familia (como tantas otras mujeres). Vive aproximadamente 120 años, se caracteriza por ser una mujer práctica con fuerte carácter que trabaja para el bienestar de toda la familia Buendía. La única cabeza pensante y racional de la casa.


Sobre todo “Cien años de soledad” es una obra absolutamente maravillosa, pero no sólo por ser una obra maestra del realismo mágico, sino de la novela en general desde El Quijote de Cervantes. García Márquez nos imbuye en una historia desdichada con unos personajes que han de sobrellevar la tristeza y lidiar con su propia tragedia, pero al mismo tiempo lo narra con tal encanto que vamos de cabeza a sumergirnos en la mágica y aislada Macondo.





Después de muchos años de muerte, era tan intensa la añoranza de los vivos, tan apremiante la necesidad de compañía, tan aterradora la proximidad de la otra muerte que existía dentro de la muerte, que Prudencio Aguilar había terminado por querer al peor de sus enemigos.


José Arcadio volvió, hecho un hombrazo más alto que tú y todo bordado en punto de cruz, pero sólo vino a traer la vergüenza a nuestra casa.


Esa noche fue capturado cuando trataba de fugarse de Macondo, después de escribirle una extensa carta al coronel Aureliano Buendía, en la cual le recordaba los propósitos comunes de humanizar la guerra, y le deseaba una victoria definitiva contra la corrupción de los militares y las ambiciones de los políticos de ambos partidos.




viernes, 21 de febrero de 2025

GUÍA DEL AUTOESTOPISTA GALÁCTICO

 




Me he divertido mucho leyendo esta disparatada y ocurrente historia de humor tan llena de absurdos que comenzó como un relato radiofónico, y que luego se convirtió en una serie de libros, película y videojuegos.


La casa de Arthur Dent va a ser demolida por el ayuntamiento para construir una vía de circunvalación pero él se niega en rotundo por lo que está ojo avizor para impedir que las máquinas entren en su propiedad.


Todo da igual, porque lo que va a ser demolido en cuestión de segundos es el planeta Tierra por entero y no sólo su casa. Al protagonista lo salva su amigo Ford, amigo de toda la vida que por suerte ha resultado ser un extraterrestre. Y esta es la razón de la novela: la cultura de los diversos extraterrestres en la Galaxia.


Y así terminan los dos amigos— Arthur y Ford—en una autovía o autopista hipergaláctica viajando con una toalla (algo fundamental para viajar en el espacio) y de polizones en naves extraterrestres.


Se encuentran con Zaphod, el presidente del gobierno galáctico imperial, un ser bicéfalo de color verde y su novia Trillian, que, a su vez, están asistidos por Marvin un robot con distintas personalidades y con toda una galería de personajes a cual más extraño.



Por otra parte, aparece el personaje de un superordenador (PENSAMIENTO PROFUNDO) al que se le puede plantear las cuestiones más profundas de la vida y cuya solución es siempre el número 42 pero nadie sabe qué significa “ el 42”, y los personajes de los “creadores de la Tierra” (SUPERINTELIGENTES) que resultan ser los ratones.


Es novela de culto de los seguidores de la ciencia ficción desde hace más medio siglo, con muchos diálogos y cuyo hilo argumental está envuelto en un contexto galáctico (aunque no está muy bien definido desde el punto de vista científico).


Pero, ante todo, es el libro de cabecera de uno de los hombres más poderosos del planeta Tierra en la actualidad ( 2025): ¡Ellon Musk !


Un dato curioso es que EL DÍA DE LA TOALLA existe y se celebra el 25 de mayo como homenaje a la novela y al autor del libro.



En la Tierra de recambio que estamos construyendo me han encomendado África, y la estoy haciendo con muchos fiordos, porque me gustan y soy lo bastante anticuado para pensar que dan un delicioso toque barroco a un continente. Y me dicen que no es lo bastante ecuatorial. ¡Ecuatorial!—Emitió una ronca carcajada—- ¿Qué importa eso? Desde luego, la ciencia ha logrado cosas maravillosas, pero yo preferiría, con mucho, ser feliz a tener razón.







viernes, 24 de enero de 2025

LA MUJER DE ARRIBA


 

Sigo leyendo a FREIDA McFADEN. Una autora cuya habilidad principal es construir thrillers con una mezcla de suspense, tensión psicológica y giros inesperados. Todos los thrillers son así, pero Freida le da un “ toque especial”, original.


Y nada más que eso (que no es poco) justifica su lectura atenta.


Mientras leo me mantengo interesada en la trama pues hasta la última página no se sabe la verdad al completo. Voy con mucha atención pues busco los giros inesperados característicos de la autora , CON CUIDADO para que no me engañe. ¿Lo logra? ¡Ah, pues hay que leérselo!


Victoria Barnett es una enfermera con una carrera brillante, su marido, un hombre atractivo y escritor de éxito. Viven en lo que parece un hogar perfecto hasta que Victoria tiene un accidente doméstico que la deja postrada en la cama con necesidad de cuidados las veinticuatros horas al día. Entonces entra en escena Sylvia Robinson que es contratada por su marido para ayudarle. 


Los personajes son estereotipos sin más profundidad. Planos. Pero eso ya se sabe con este tipo de libros y no me sorprende. Con esta lectura busco otra cosa… ¿Qué?


La realidad de la vida cotidiana, prosaica, y lo fundamental que puede ser dicha vida en la cosmovisión del mundo. Eso, y pasar el rato con un relato.


Cuando estás en una relación madura y adulta, acabas por comprender que demostrar que tienes razón no siempre es lo más importante. Sabía que demostrar que él estaba equivocado no mejoraría la situación, así que lo dejé correr.

Lo siento—dije—. Es culpa mía. Pero te prometo que será rápido. Y que intentaré molestarte lo menos posible.



sábado, 4 de enero de 2025

EL SECRETO DE LA ASISTENTA

 



Segunda entrega de la serie “LA ASISTENTA”. Son tres libros que no leí por orden, —salvo el primero que es el mejor de la trilogía—. Los compré por azar según los iba viendo en la librería de mi ciudad aunque lo cierto es que se pueden leer de forma independiente.


La autora sigue el mismo patrón que la novela anterior: una trama adictiva y varios giros argumentales. Millie, la protagonista, busca un nuevo trabajo, lo que no es fácil para ella con sus antecedentes penales. Al final lo encuentra limpiando un fabuloso ático propiedad del magnate Douglas Garrick y su esposa Wendy. Pero no todo va a ser tan sencillo. Pronto se da cuenta de que algo raro ocurre. La casa está impoluta, y la mujer de Garrick está enferma y no sale nunca de su habitación.


Más de lo mismo.


Pero a mí me ha gustado. Aunque ya se veía venir me ha entretenido y me ha servido para desconectar. Hoy en día los libros pueden ser también de autoayuda y de “desconexión”. Mi maridito dice que apenas hay libros de la realidad...


Fijo la mirada en el coche. Desde el primer momento, había dado por sentado que era Xavier quien me seguía, pero ahora me encuentro con este vehículo cerca del edificio de la amante de Douglas. Aunque no estoy segura al cien por cien de sí. Es una tartana bastante cutre para un multimillonario, aunque tal vez lo use para pasar inadvertido.


martes, 24 de diciembre de 2024

LA MÚSICA DESPIERTA EL TIEMPO


En este libro Barenboim desarrolla un argumento filosófico alrededor del sonido y del pensamiento armónico. En él se percibe la influencia de filósofos de la talla de Schopenhauer, Voltaire, Locke, y sobre todo de Spinoza y su “Ética” (libro de cabecera de Barenboim), y literatos como Goethe o Thomas Mann y su personaje Settembrini de la montaña mágica. Su discurso no es difícil de seguir, salvo en su parte técnica relativa a la orquesta y práctica musical para los que no son músicos de conservatorio, o de oficio, o expertos en el tema.


Daniel Barenboim, pianista y director de orquesta, nacido en Buenos Aires en 1946, se traslada a los diez años con la música a otra parte, a Israel. Allí continúa con sus estudios de música, convirtiéndose en un niño prodigio. Actualmente tiene cuatro nacionalidades: la argentina, la española, la israelita y cuenta además con el pasaporte palestino.


Es un gran experto sobre la situación actual en Oriente Medio. Del mismo modo que considera el derecho de Israel a existir como nación, Barenboim cree también en la necesidad y en la urgencia de tender puentes en el conflicto judío-palestino, de aceptar la integración de la minoría Palestina en Israel, y de la creación del Estado de Palestina.


Su compromiso le lleva a fundar con su gran amigo Edward Said la orquesta WEST-EASTERN DIVAN, un foro en el que los jóvenes intérpretes palestinos, judíos y de países árabes aprenden música y pueden expresarse libremente con libertad escuchando el relato del “otro”.


La música es un reflejo de la vida, dice Barenboim, pues ambas empiezan y terminan en la nada. Es una muerte temporal, seguida por la capacidad para revivir, para volver de nuevo a la vida. Para Schopenhauer la música es una idea del mundo, para Ferruccio Busoni, el gran pianista y compositor italiano, la música es algo más material y sensible: es aire sonoro.


El libro termina con una serie de pequeños textos publicados y entrevistas al autor al que llama “variaciones” en las que habla de compositores, directores, óperas y temas musicales en general. Con respecto a Furtwängler lo clasifica como un director de orquesta antideólogo, un solitario que se niega a adaptarse a moldes preexistentes. A Pierre Boulez lo califica de compositor original y complejo.


Me llama la atención la anécdota sobre un anuncio de inodoros. Cuenta Barenboim que viendo la televisión americana aparece una publicidad sobre retretes que utiliza la música de Mozart (Lacrimosa del Réquiem) como trasfondo sonoro y con fines comerciales, más tarde, ante las protestas del público, la empresa anunciante pide disculpas y lo cambian por un pasaje de la obertura de Tanhäuser de Wagner. La Compañía atribuyó la indignación del público a un tema religioso y no al abuso de una obra de arte musical.


En fin, un libro interesante donde el autor mezcla lo musical, lo personal y lo politico-social y cuya tesis principal es el enorme potencial de la música para acercarnos, para convivir en paz, pues el contenido de la música tiene que ver con la condición humana. El mundo del sonido es capaz de elevar al individuo por encima de la preocupación limitada por su propia existencia y de brindarle una percepción universal de su lugar entre los seres humanos.



Leí por primera vez la Ética de Spinoza cuando tenía trece años. Desde luego, en la escuela estudiábamos la Biblia, que para mi es la mayor obra filosófica que se ha escrito. Sin embargo la lectura de Spinoza me permitió acceder a una nueva dimensión, y por eso nunca he dejado de cultivar sus libros. […] No hay mejor campo de entrenamiento para el intelecto que la Ética de Spinoza, ante todo porque Spinoza enseña la libertad radical del pensamiento con mayor amplitud que cualquier otro filósofo. […] “Una emoción no puede ser reprimida ni suprimida sino por medio de otra emoción contraria, y más fuerte que la que ha de ser reprimida”.


Krips me dijo: “Si lo tocas así, suena como Beethoven. Beethoven no es Mozart. Beethoven aspira al cielo, mientras que Mozart viene de él.”






lunes, 23 de diciembre de 2024

INVITACIÓN AL VIAJE Y OTROS CUENTOS INÉDITOS

 



Julio Ramón Ribeyro es uno de los mayores escritores (cuentista) del Perú. Este libro corresponde a unos manuscritos póstumos, hallados en el archivo personal del autor de su residencia en París, y ordenados en una carpeta rotulada con el título de “Cuentos inéditos” .


En “invitación al viaje”, Lucho—el personaje principal—con su amigo Teodoro salen a descubrir la noche con el ardor y sobreexcitación propias de la juventud. Otros cuentos como “Monerias”, “Las laceraciones de Pierluca”, o “Espíritus” reflejan esa parcela límite de la condición humana que el autor supo describir tan bien, ¿en qué consiste esa “parcela límite” ? Hay que leer los cuentos pues son el entrelazamiento de palabras e imágenes singulares que solo el autor sabe construir.


El prólogo en sí constituye otro cuento. El escritor colombiano Santiago Gamboa vivía su aventura en París con apenas recursos dando clases de español cuando conoció en circunstancias muy especiales a Ribeyro. Merece, desde luego, leerlo. Dicho sea de paso mi maridito piensa publicar un librito de poesía en el que los prólogos serán tan importantes como el resto del libro.


Un gallo cantó en la lejanía. Eso era la soledad. La cercanía del alba lo tocó de una vaga tristeza. Sin percatarse, había proseguido su marcha y se encontró en la explanada del parque.






jueves, 21 de noviembre de 2024

LA VORÁGINE

 



José Eustasio Rivera, autor de la novela, fue un funcionario, escritor y abogado colombiano que formó parte en 1922 de una comisión enviada por su gobierno a la selva de Venezuela. Allí conoce de primera mano las duras condiciones de vida de los caucheros capturados, enfermos y obligados a trabajar en estado casi de esclavitud.


La vorágine” es la obra literaria que denuncia estos hechos, fue publicada en 1924 y está considerada un clásico de la literatura colombiana, precursora de “Cien años de soledad” de Gabo.


Arturo Cova huye con Alicia hasta una finca en el Llano (región previa a la selva). Él es un poeta, mujeriego, sin oficio ni beneficio, y ella huye de un matrimonio concertado por sus padres con un viejo del lugar. El capataz Barrera rapta a Alicia y a otra mujer (la niña Griselda) y se las lleva con él, por lo que Arturo y Franco se adentran en la selva para rescatarlas. Allí conocerán a Clemente Silva que busca a su hijo, o, en su defecto, a los huesos de su hijo; y también a los indígenas y trabajadores del caucho, que malviven en régimen de esclavitud .


Los trabajadores caucheros eran capturados para ser explotados de por vida, el abuso a los pueblos indígenas era brutal, se realizaba mediante la amenaza, la esclavitud y el asesinato. Supuestas deudas que nunca se pagaban por mucho que trabajaran, salarios inexistentes a cambio de perdonarles la vida.


Las atrocidades del “Holocausto del caucho en la Amazonia” nada tienen que envidiar a las peores guerras estatales.




Aquí comienza lo terrible de la novela, una naturaleza salvaje con ataques de hormigas carnívoras (tambochas), ataques de pirañas, heridas agusanadas aún estando viva la persona. Una selva que engulle a los hombres como si fuera un ente vivo monstruoso.


Un inmenso y húmedo ser antropófago.





Lo más complejo al leer “La Vorágine” es encontrar esa linealidad que esclarezca los hechos sucedidos entre tantos personajes y eventos que transcurren en distintos tiempos narrativos.


Dificulta también el léxico regional propio, hay párrafos enteros donde es preciso consultar el diccionario y si no continuar leyendo imaginando su significado y dejándose llevar por la narraciónAl final del libro el propio autor incorporó un anexo con vocabulario. Rumbero es un guía; chinchorro una hamaca; la falca, la curiara y el bongo son embarcaciones. Pero el diccionario pronto se queda corto y al cabo de la segunda parte del libro dejo la obsesión de entender el texto por completo en todas sus acepciones y sigo la corriente de la historia que está muy bien escrita.




Pero el lenguaje se torna también precioso y certero. ¡Qué maravilla! La belleza de la selva abruma y esas descripciones y reflexiones contienen una prosa poética revestida de ritmo y lirismo, lo que contrasta con la crueldad de lo que está contando.


Lenta y oscuramente insistía en adueñarse de mi conciencia un demonio trágico. Pocas semanas antes, yo no era así. Pero pronto los conceptos de crimen y los de bondad se compensaban en mis ideas, y concebí el morboso intento de asesinar a mis compañeros, movido por la compasión.


La novela descubre, una vez más, la contraposición de la naturaleza humana y su hábitat. Cuando la Ciudad deja de ser el hogar y el lugar de trabajo del “animal político”, entonces, la condición humana recupera su “pureza natural”, salvaje.


Son picaduras de sanguijuelas. Por vivir en las ciénagas picando goma, esa maldita plaga nos atosiga, y mientras el cauchero sangra los árboles, las sanguijuelas lo sangran a él. La selva se defiende de sus verdugos, y al fin el hombre resulta vencido. […] La selva trastorna al hombre, desarrollándole los instintos más inhumanos: la crueldad invade las almas como intrincado espino, y la codicia quema como la fiebre. El ansia de riquezas convalece al cuerpo ya desfallecido, y el olor del caucho produce la locura de los millones.


A tal punto cundía la matazón, que hasta los asesinos se asesinaron.


Unos murieron porque la codicia de sus rivales estaba clamando por el despojo; otros fueron sacrificados por ser peones en la cuadrilla de algún patrón a quien convenía mermarle la gente, para poner coto a la competencia; contra estos fue ejecutado el fatal designio, pues debían fuertes avances, y, dándoles muerte, se aseguraba la ruina de sus empresarios.


Este libro me lo recomendó, Aurora del Páramo, un día que fui a visitarla a Cabo Tiñoso entre calas paradisíacas y acantilados con playas de arena fina, en una “Montaña Mágica” y marinera. Es duro, me dijo, aunque una gran obra. Así que, a pesar de la advertencia, yo también me interné en la selva de la literatura colombiana, en la vorágine narrativa a riesgo de que me devorara.