LA CONJURA
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domingo, 12 de abril de 2026

LA PACIENTE SILENCIOSA


 


He comprado este libro en el supermercado entre ricos productos de pescadería, frutería y latas de conservas. No es de lo más habitual, lo sé, pero es otra opción en un mundo en el que ya no se lee y las bibliotecas son puntos de venta. No hay que dejarse atrapar por los prejuicios, ni por la primera impresión al ver los libros rodeados de ofertas de jabones, ni por el estilo del lugar, y entrar al mundo consumista del supermercado que es uno de los mayores ecosistemas urbanos que podamos encontrar.


¿Y acaso no hay veteranos rastreadores de obras que alardean de comprar gangas al peso, por un euro entre montones de libros repletos de ácaros?


¿De qué trata el libro? Pues es un thriller, por supuesto. Alicia Berenson, una exitosa pintora, dispara a su marido cinco tiros en la cabeza. Naturalmente con tales heridas el marido muere. Su mujer, Alicia, no vuelve a hablar y es encerrada en un psiquiátrico. Entonces entra en escena un psicoterapeuta obsesionado con el caso e intenta investigar qué sucedió realmente esa noche.


La pincelada culta (y digo pincelada porque Alicia es una gran pintora) es el paralelismo que el autor hace de su historia con la tragedia griega Alcestis de Eurípides. En la obra griega, Admeto es condenado a muerte pero podrá salvarse si alguien se sacrifica por él. Intenta convencer a sus padres para que mueran en su lugar, pero no los convence; y es Alcestis, su mujer, quien se ofrece voluntaria para morir por su marido.


Se lee rápido. Aunque los avezados lectores de thriller intuirán el desenlace y quien es el culpable .




La cosa no acaba ahí, sin embargo. Hay un final más o menos feliz, un deus ex machina. Heracles saca a Alcestis del Hades y la devuelve triunfal a la tierra de los vivos. Ella regresa a la vida y Admeto llora conmovido en el reencuentro con su mujer. Las emociones de Alcestis son más difíciles de interpretar; permanece callada, no habla.



lunes, 19 de enero de 2026

LA NOCHE EN QUE MATARON A CALVO SOTELO

 





El hispanista e irlandés Ian Gibson nos relata en este libro el episodio que se supone el detonante definitivo (o excusa) de la Guerra Civil Española. Ocurrió el 13 de julio de 1936 cuando Calvo Sotelo, político de derechas y opositor importante a la República, fue secuestrado en su domicilio y asesinado de dos tiros en una camioneta policial.


Ian Gibson combina la crónica con el trabajo de archivo, con las intervenciones del Diario de sesiones parlamentarias de la época, entrevistas a los protagonistas supervivientes, en un relato que intenta esclarecer lo ocurrido, consciente de la complejidad del momento histórico.


Por aquel entonces Madrid era un hervidero de tensiones políticas. Tras las últimas elecciones donde había ganado el Frente Popular, los diversos partidos de derechas, (la CEDA, Falange Española, y la propia RENOVACIÓN ESPAÑOLA presidida por Calvo Sotelo y partidaria de una monarquía autoritaria), se enfrentan con el Gobierno en una cadena de atentados y represalias continuas que terminan con un rastro de asesinatos por ambas partes.


La Falange no había conseguido llegar a un acuerdo con Gil Robles, máximo dirigente del Frente Nacional. Jose Antonio Primo de Rivera fue encarcelado, (consideraba que Calvo Sotelo no servía como caudillo de un movimiento salvador pues no sabía montar a caballo).


El fracaso en las últimas elecciones del 36 convirtió a Calvo Sotelo en el nuevo capitán de las derechas. Sus discursos rechazaban la democracia republicana y abogaba por la implantación de un nuevo estado de tipo corportativo fascista.


El relato del asesinato de Calvo Sotelo comienza con otra muerte: la de Anastasio de los Reyes, alférez de la guardia civil, muerto el 14 de abril de 1936 mientras veía el desfile conmemorativo del triunfo de la República.


No está muy claro la intencionalidad del asesinato de Reyes. Mientras algunos piensan que fue un crimen premeditado, otros, creen que fue la mala suerte de una bala perdida en una refriega. Madrid, en aquella época, era como el viejo oeste donde era habitual tiroteos, altercados, venganzas, y ajuste de cuentas. Durante el desfile ciertos grupos reaccionarios soltaron una traca contra la parte posterior de la tribuna presidencial. Después hubo un tiroteo con varios heridos y un muerto que resultó ser un alférez de la Guardia Civil vestido de paisano: Anastasio de los Reyes López.


Nunca se supo quien lo había matado.


El propio hijo de la víctima declaró que su padre, Anastasio de Reyes, no era una persona con ideas políticas, al menos no hablaba notoriamente de política, sin embargo los grupos no afectos a la república aprovecharon su muerte para su propia propaganda, con un entierro que duró tres horas por las calles de Madrid en medio de una batalla campal con ráfagas de metralleta.


Entre los ultraderechistas corrió el rumor que el responsable era el teniente Castillo, a pesar de que no había ningún indicio de que participara en los sucesos.


Y aquella misma noche el teniente Castillo recibió su primera amenaza de muerte.


José del Castillo fue asesinado la noche del 12 de julio de 1936 cuando salía de su casa para dirigirse al Cuartel de Pontejos. Era guardia de asalto, masón, comprometido con la izquierda. Fue famosa su frase en su actuación de la revolución en 1934 donde dijo: “Yo no tiro sobre el pueblo”.


Hay que tener en cuenta el ambiente de aquella noche, después del asesinato del teniente Castillo. Nadie tenía confianza en el Gobierno, y los amigos de Castillo, con la indignación que sentían, decidieron actuar por su cuenta deteniendo a los políticos de derechas que se consideraban culpables de aquella situación”.


Tras la muerte del teniente Castillo había ya un ambiente de guerra civil.


Algunos oficiales de Pontejos reaccionaron anticipándose a los fascistas. En la camioneta número 17 un grupo de oficiales fueron primero a por Gil Robles al que no encontraron y después a por Calvo Sotelo.


Entre todos los que iban en la camioneta n.º 17 estaban Fernando Cordés (amigo del teniente Castillo) y Luis Cuenca. Fue este último, Luis Cuenca, un individuo agresivo y exaltado al que llamaban “el cubano” quien disparó contra Calvo Sotelo. El cuerpo lo dejaron en la madrugada del 13 de julio en el cementerio del Este en Madrid.


Aquella noche le tocaba al comandante Ricardo Burillo estar de guardia en la Dirección General de Seguridad, lugar desde donde saldría la camioneta. Y aunque él no tuvo nada que ver en el asesinato y así lo declaró dos días antes de ser fusilado ante su compañero de la cárcel en una declaración sincera y emocionante rogándole que un día la hiciera pública, fue condenado por el régimen franquista.


La historia posterior ya es conocida por todos… ¿o no?



Según el diputado socialista, Condés le dijo que su intención había sido sólo secuestrar al jefe del Bloque Nacional—y con él, a Gil Robles y a Goicoechea—,con la idea de tenerles como rehenes. Insistió en que no había pensado en matarles. El y sus compañeros estimaban, dijo, que al secuestrar a los dirigentes de la conspiración contra la República existía la posibilidad de coartar la sublevación. Pero había surgido lo imprevisto. Condés culpaba de la muerte de Calvo Sotelo únicamente al “cubano”.






domingo, 14 de septiembre de 2025

EL MAR, EL MAR


 



Hacía tiempo que no me entusiasmaba ni me emocionaba tanto con un libro.


Dicen algunos lectores que el libro es muy largo y reiterativo (y es verdad, más de 700 páginas, pero nada de reiterativo), que parece un vodevil o telenovela mala y forzada (podría ser, pero en absoluto puedo estar de acuerdo con esa opinión), o que disecciona en exceso cada uno de los motivos de los personajes (pues sí, pero lo hace muy bien…y es un acierto).


Si nos vamos al título, “el mar, el mar”, dicen, por ejemplo, que la fuente original es la Anábasis de Jenofonte (pues sí, puede ser), o que es el inicio del famoso poema del cementerio marino “ la mer, la mer, toujours recommencée” (por cierto, yo visité el cementerio marino donde está enterrado Paul Valery en Sète)


Pero a mí “El mar, el mar” no deja de recordarme a “Tierra, Tierra” novela autobiográfica de Sandor Marái publicada unos años antes. Lo de “tierra, tierra” fue el grito de un marinero vigía que iba en una de las carabelas al mando de Colón y que viene a ser la salvación, la búsqueda del hogar y de las raíces.





La historia comienza cuando Charles Arrowby, famoso dramaturgo inglés se jubila y se retira a una casita frente al mar para escribir sus memorias. Allí lleva una vida tranquila, donde de vez en cuando recibe la visita de sus amigos y ex novias y del estirado, con el que nunca se llevó bien, de su primo James.


Hay que decir que el protagonista es un ser egoísta, poco empático, al que le gusta tener a la gente sometida a sus deseos, como si fuera un director de escena, pero en la vida real. Y de la vida real o no , es de lo que trata la novela.


Gracias a Dios, nadie ha intentado ofrecerme su amistad” “En realidad, pensándolo bien, casi todo lo que hay en el mundo tiene que ver con mi situación” dice el protagonista.


Un ser odioso que cae mal.





Pero al leer sus memorias, diarios o reflexiones nos parece, en ocasiones, una persona muy sensata , generosa y que se mueve por los mejores propósitos. Quiere y hace el bien. Los demás se resisten. Eso parece.


Un día descubre en el pueblecito donde vive a la que había sido el gran amor de su vida. Una amiga de la infancia a la que amaba profundamente y a la que nunca pudo olvidar. ¡Su adorada Hartley! La joven desapareció de la noche a la mañana sin dejar rastro y nunca la encontró a pesar de haberla buscado durante años.


El caso es que ese gran amor es ahora una vieja aldeana anodina, casada y con un hijo. “Una anciana pensionada”. Nada que ver con las figuras intelectuales del teatro ni con las refinadas y estilosas mujeres a la que estaba acostumbrado. “la mujer barbuda” le llamaba una de sus novias por los pelitos que tenía en el bigote.


Sin embargo Charles Arrowby la sigue queriendo y a partir de ese momento casi se vuelve loco intentando recuperarla. Y es curioso porque el lector, ante la indiferencia de la que fuera su primer novia que se niega a separarse de su marido para volver con él, llega a compadecerse del protagonista por el empeño de éste en recuperar su amor de la infancia. A veces cae bien.


Una obra repleta de sublimes descripciones, continuas referencias filosóficas y literarias, de una gran habilidad narrativa donde destaca el lirismo, la belleza, y un fino sentido del humor ¡incluso habla de cocina!


Narrado en primera persona, llega el momento en que desconfiamos del narrador. Sospechamos. Como en la vida real el que nos cuenta algo lo hace a su manera, bajo el prisma de sus ilusiones, de sus propias mentiras, de su egocentrismo…






¿Sería Charles Arrowby el escritor búlgaro Elias Canetti con el que tuvo una relación sentimental la autora?


Al final del libro Iris Murdoch deja sacar al lector sus propias conclusiones sobre la condición del protagonista y en general sobre la condición humana, con esa prosa tan precisa, tan poética y habilidosa que hace mantener la tensión narrativa hasta la última página.


La novela es una obra maestra, y, como tal, no necesita de ningún otro libro auxiliar, pero en este caso, al encontrarnos también con una gran filósofa— me dice mi marido quien fue el que me la recomendó— que estaría bien leer su libro “ Las soberanía del bien”.





El teatro es un ataque a la humanidad, concretado por la vía de la magia: tomar represalias contra un público todas las noches, hacer que rían y que lloren, que sufran y que pierdan el tren. Claro que los actores consideran al público como un enemigo al que hay que engañar, drogar, encarcelar, estupidizar. Esto se debe, en parte, a que el público es también un tribunal contra el cual no hay apelaciones.


El drama debe crear un momento presente, irreal y fascinante, y aprisionar en él al espectador. El teatro mima la profunda verdad de que somos seres prolongados que, sin embargo, solo podemos existir en el presente. Es un presente irreal porque le falta la libre emanación de la reflexión personal y porque contiene sus propios límites secretos y conclusiones.


Después dejé de lado cierta vanidad. La vanidad resulta tan vapuleada en el teatro, que uno imaginaría que tiende a desvanecerse, pero la mayor parte de los actores se las ingenian para mantenerla: no solo como enfermedad laboral, sino también como instrumento necesario para la supervivencia.


Pero las zonas más profundas de nuestro espíritu tienen muy poco sentido del tiempo.


Así es la credulidad humana, el poder de la palabra impresa y de cualquier “nombre” conocido, o cualquier “personalidad del mundo del espectáculo. Aunque el lector afirme que “se lo toma con cierto escepticismo”, en realidad no es así. Está ávido de creer, y cree, porque creer es más fácil que no creer, y porque cualquier cosa escrita tiende a ser “verdadera en cierto modo”.


Es revelador lo fácil que resulta asustar a la gente, desconcertar a alguien, perseguirlo y aterrorizarlo hasta hacerle perder la cabeza y hacer de su vida una pesadilla. No es de extrañar que florezcan los dictadores.


Es posible que la gente se adapte a formas de vida que excluyen una felicidad continuada, pero que son satisfactorias y, en conjunto, preferibles a otras alternativas.


He amado...en otro tiempo...a otras mujeres, otros seres, ahora todos perdidos ya, perdidos para siempre, pero no habría servido de nada...Los canallas y los pillos y los inútiles no pueden ser felices, de manera que, después de todo, alguna justicia hay en el mundo.


En lo espiritual somos unas criaturas sigilosas, y esa espiritualidad es lo más sorprendente que hay en nosotros, más sorprendente incluso que nuestra razón. Pero no podemos limitarnos a entrar en la caverna y mirar. La mayor parte de lo que creemos saber de nuestra propia mente es pseudoconocimiento. Nuestra afectación es escandalosa, exageramos la importancia de lo que creemos valer. Según Estesícoro, los héroes de Troya lucharon por una Helena fantasma. Guerras vanas por objetivos fantasmas.


Al objeto venerado se le dota de poder. Ese es todo el sentido de la prueba ontológica. Y si hay bastante arte, una mentira puede iluminarnos tan bien como la verdad.


Yo diría que la mayoría de las vidas son horribles. Solo cuando uno es joven espera otra cosa.


Bueno, procuraré reflexionar, pero no hoy.



martes, 26 de agosto de 2025

LOS CASOS DE HORACE RUMPOLE, ABOGADO


 



A mi parecer no estamos ante una novela típicamente jurídica, aunque el protagonista sea un abogado inmerso en la maraña de los tribunales del sistema judicial inglés, sí, esos tribunales con estrados altos y jueces y abogados con pelucas del siglo XVIII.


Estamos ante un libro de relatos de estilo British. Universo propio; su trabajo, su país... humor cáustico y más cosas...


Los relatos que componen este libro ofrecen a un “picapleitos” mordaz e irónico cuya habitual desidia y la falta absoluta de ambición le inhabilita para cualquier aspecto de la vida cotidiana.


Y ello es precisamente su punto más fuerte y atractivo pues, no olvidemos, que el abogado no deja de ser un notario que quiere ayudar. Por eso lo queremos: sin personaje entrañable no hay gran novela. Entre sus cualidades está beber vino de garrafón, fumar puros malos, pelearse con su mujer (Ella la que ha de ser obedecida) y ocurrirsele todo tipo de triquiñuelas para ganar los casos.



No son casos sorprendentes donde haya que sacarse un as debajo de la manga para resolverlos, ni ser un gran investigador, tampoco los casos son una cosa del otro mundo,— divorcio, robo, villanos de barrio— es sólo que su experiencia, su intuición, y por qué no, la suerte, acompañan a este abogado tan peculiar. Podrían ser historias de Wodehouse.


Y es que nuestro abogado es un gran conocedor de la naturaleza delictiva y humana en general.


Rumpole es un tipo peculiar al que se le toma cariño, no importa mucho los pleitos que tiene, ni como los resuelve, sino lo que hace después de salir del trabajo; sus cervezas en el pub, el día a día con la intransigente de su mujer, el hijo, profesor de sociología, y su nuera vegana. Lo que cuenta es el tiempo libre.


El libro se lee con una leve sonrisa y sin sobresaltos. Su fino humor inglés esconde más allá de la trama aparente una profunda crítica social.



Ya en el juzgado, ataviado con mi peluca y mi toga, tuve mi primer contacto con el resto de los habitantes del Nirvana, los comedores de setas del número 34 de Balaclava Road. Habían venido en bloque, vestidos con vaqueros limpios y fulares de estilo mexicano, y les acompañaba el bebé de rigor. Un hombre alto de color, de quien más tarde descubrí que se llamaba Oswald, portaba una flauta pequeña. Yo mantenía la esperanza de que no acabaran confundiendo todo aquel asunto con una fiestecita junto a la embajada sudafricana.


"He perdido el tiempo, y ahora el tiempo me pierde a mí"--Cambié de Scott a Shakespeare. La reacción de mi compañera de vida no fue mucho mejor.


En aquel instante sonó el teléfono del salón, y Hilda, que adora la actividad, salió corriendo a responder la llamada. A través de la puerta abierta le oí contar unas mentiras terribles.


"Los abogados y las prostitutas--le dije, y se lo dije de verdad--ejercemos las dos profesiones más antiguas del mundo. Y nuestro objetivo consiste en agradar al otro".

jueves, 8 de mayo de 2025

AGATHA RAISIN Y EL VETERINARIO CRUEL


 


Agatha Raisin es una mujer en edad casadera a pesar de sus cincuenta y pico años. Reside en un pueblecito de la campaña inglesa y su mayor sueño es conquistar el amor del coronel James Lacey, militar jubilado por el que siente una gran devoción. Pero, he aquí, que el coronel evita a nuestra heroína y huye al menor indicio de persecución al que constantemente le somete su impetuosa vecina.


Pero un nuevo veterinario llega al pueblo convirtiéndose en otro posible candidato romántico para las expectativas de Agatha Raisin. Desgraciadamente el veterinario muere tras inyectarse una jeringuilla que iba destinada a un caballo de carreras. Y lo que parece un accidente se convierte en una investigación por parte de nuestra protagonista junto a su amado y esquivo coronel Lacey.


Con estas premisas lo que podría haber sido una historia con posibilidades ha resultado ser, en mi opinión, un decepcionante librito que se me ha hecho largo y tedioso. A Agatha Raisin se le coge cariño, pero no es suficiente para construir una buena novela ( negra o de detectives).


James miró a ambos lados de la tranquila calzada, acotada con sendas hileras de cerezos en flor. Sopló una suave brisa y les cayó una lluvia de flores.

¿No es una pena que tanta belleza sea tan fugaz?— se lamentó James.

Gran verdad—dijo Agatha con un deje de ironía—. Pero si te quedas más rato aquí plantado, embelesado con las flores, acabarán por descubrirnos.





miércoles, 30 de abril de 2025

EL RECLUSO




Confieso que he recaído en los libros de la estadounidense Freida McFadden. Sus heroínas atrapadas en grandes mansiones con psicópatas asesinos siguen el mismo patrón delictivo y la misma estructura narrativa; sin embargo logra sorprendernos (más o menos) ya que el asesino no está claro hasta el final.

Puesto que la autora no da entrevistas y nunca se la ha visto en medios de comunicación, cabe preguntarse quién es y si su nombre no es sino un pseudónimo y yo sospecho que es un hombre y no una mujer; y me pregunto también cómo ha llegado hasta aquí la que, según dicen, es una médica especializada en lesiones cerebrales (y que también dudo).


En el “El Recluso” la protagonista es una enfermera que encuentra trabajo en la prisión donde precisamente está encarcelado su ex-novio, padre de su hijo y quién la intentó matar cuando ella era una adolescente en el instituto y él una estrella del equipo de fútbol americano.


Bueno, no ha estado mal, aunque el motivo de los asesinatos me ha parecido un giro absurdo. Aun así recomiendo este thriller para esos momentos en que necesitamos lecturas rápidas y adictivas, sin más.


No puedo dormir. Aquí hay mucho más silencio que en Queens. Alrededor de la manzana donde vivíamos había un montón de tráfico e, infaliblemente, al menos una vez a la semana me acababan despertando los bocinazos de un coche o una alarma que no paraba de sonar durante casi una hora. En esta manzana de nuestra pequeña ciudad, en cambio, lo único que oyes por la noche es el canto de algún que otro grillo.


viernes, 21 de febrero de 2025

GUÍA DEL AUTOESTOPISTA GALÁCTICO

 




Me he divertido mucho leyendo esta disparatada y ocurrente historia de humor tan llena de absurdos que comenzó como un relato radiofónico, y que luego se convirtió en una serie de libros, película y videojuegos.


La casa de Arthur Dent va a ser demolida por el ayuntamiento para construir una vía de circunvalación pero él se niega en rotundo por lo que está ojo avizor para impedir que las máquinas entren en su propiedad.


Todo da igual, porque lo que va a ser demolido en cuestión de segundos es el planeta Tierra por entero y no sólo su casa. Al protagonista lo salva su amigo Ford, amigo de toda la vida que por suerte ha resultado ser un extraterrestre. Y esta es la razón de la novela: la cultura de los diversos extraterrestres en la Galaxia.


Y así terminan los dos amigos— Arthur y Ford—en una autovía o autopista hipergaláctica viajando con una toalla (algo fundamental para viajar en el espacio) y de polizones en naves extraterrestres.


Se encuentran con Zaphod, el presidente del gobierno galáctico imperial, un ser bicéfalo de color verde y su novia Trillian, que, a su vez, están asistidos por Marvin un robot con distintas personalidades y con toda una galería de personajes a cual más extraño.



Por otra parte, aparece el personaje de un superordenador (PENSAMIENTO PROFUNDO) al que se le puede plantear las cuestiones más profundas de la vida y cuya solución es siempre el número 42 pero nadie sabe qué significa “ el 42”, y los personajes de los “creadores de la Tierra” (SUPERINTELIGENTES) que resultan ser los ratones.


Es novela de culto de los seguidores de la ciencia ficción desde hace más medio siglo, con muchos diálogos y cuyo hilo argumental está envuelto en un contexto galáctico (aunque no está muy bien definido desde el punto de vista científico).


Pero, ante todo, es el libro de cabecera de uno de los hombres más poderosos del planeta Tierra en la actualidad ( 2025): ¡Ellon Musk !


Un dato curioso es que EL DÍA DE LA TOALLA existe y se celebra el 25 de mayo como homenaje a la novela y al autor del libro.



En la Tierra de recambio que estamos construyendo me han encomendado África, y la estoy haciendo con muchos fiordos, porque me gustan y soy lo bastante anticuado para pensar que dan un delicioso toque barroco a un continente. Y me dicen que no es lo bastante ecuatorial. ¡Ecuatorial!—Emitió una ronca carcajada—- ¿Qué importa eso? Desde luego, la ciencia ha logrado cosas maravillosas, pero yo preferiría, con mucho, ser feliz a tener razón.







viernes, 24 de enero de 2025

LA MUJER DE ARRIBA


 

Sigo leyendo a FREIDA McFADEN. Una autora cuya habilidad principal es construir thrillers con una mezcla de suspense, tensión psicológica y giros inesperados. Todos los thrillers son así, pero Freida le da un “ toque especial”, original.


Y nada más que eso (que no es poco) justifica su lectura atenta.


Mientras leo me mantengo interesada en la trama pues hasta la última página no se sabe la verdad al completo. Voy con mucha atención pues busco los giros inesperados característicos de la autora , CON CUIDADO para que no me engañe. ¿Lo logra? ¡Ah, pues hay que leérselo!


Victoria Barnett es una enfermera con una carrera brillante, su marido, un hombre atractivo y escritor de éxito. Viven en lo que parece un hogar perfecto hasta que Victoria tiene un accidente doméstico que la deja postrada en la cama con necesidad de cuidados las veinticuatros horas al día. Entonces entra en escena Sylvia Robinson que es contratada por su marido para ayudarle. 


Los personajes son estereotipos sin más profundidad. Planos. Pero eso ya se sabe con este tipo de libros y no me sorprende. Con esta lectura busco otra cosa… ¿Qué?


La realidad de la vida cotidiana, prosaica, y lo fundamental que puede ser dicha vida en la cosmovisión del mundo. Eso, y pasar el rato con un relato.


Cuando estás en una relación madura y adulta, acabas por comprender que demostrar que tienes razón no siempre es lo más importante. Sabía que demostrar que él estaba equivocado no mejoraría la situación, así que lo dejé correr.

Lo siento—dije—. Es culpa mía. Pero te prometo que será rápido. Y que intentaré molestarte lo menos posible.



sábado, 4 de enero de 2025

EL SECRETO DE LA ASISTENTA

 



Segunda entrega de la serie “LA ASISTENTA”. Son tres libros que no leí por orden, —salvo el primero que es el mejor de la trilogía—. Los compré por azar según los iba viendo en la librería de mi ciudad aunque lo cierto es que se pueden leer de forma independiente.


La autora sigue el mismo patrón que la novela anterior: una trama adictiva y varios giros argumentales. Millie, la protagonista, busca un nuevo trabajo, lo que no es fácil para ella con sus antecedentes penales. Al final lo encuentra limpiando un fabuloso ático propiedad del magnate Douglas Garrick y su esposa Wendy. Pero no todo va a ser tan sencillo. Pronto se da cuenta de que algo raro ocurre. La casa está impoluta, y la mujer de Garrick está enferma y no sale nunca de su habitación.


Más de lo mismo.


Pero a mí me ha gustado. Aunque ya se veía venir me ha entretenido y me ha servido para desconectar. Hoy en día los libros pueden ser también de autoayuda y de “desconexión”. Mi maridito dice que apenas hay libros de la realidad...


Fijo la mirada en el coche. Desde el primer momento, había dado por sentado que era Xavier quien me seguía, pero ahora me encuentro con este vehículo cerca del edificio de la amante de Douglas. Aunque no estoy segura al cien por cien de sí. Es una tartana bastante cutre para un multimillonario, aunque tal vez lo use para pasar inadvertido.


martes, 24 de septiembre de 2024

LA ASISTENTA TE VIGILA

 



Millie fue la mujer de la limpieza en el libro “LA ASISTENTA” de Freida MacFadden, una heroína en un trepidante thriller enfrentada a un asesino psicópata.


Años más tarde es una señora casada y con hijos, con un marido italiano y buenorro. Cambian de domicilio, y se compran una casa de dos pisos en Long Island. La familia ha mejorado con el cambio, el nuevo barrio es más señorial y la casa más amplia, nada que ver con el minipiso que tenían en el Bronx; sin embargo los vecinos son algo estirados y otros no muy amigables.


Pero Millie por el bien de sus hijos quiere hacer amigos en el vecindario.


Los Lowell viven enfrente, tienen una casa espléndida y además cuentan con una criada. La señora Lowell es una ejecutiva de belleza artificial, interesada más en tirarle los tejos a otros hombres que al suyo propio. Por otro lado su marido, el sr. Lowell, es un tío simpático que parece no tener reparos a los devaneos de su mujer. Otra vecina es la hipocondríaca y cotilla Janice, mujer antipática y madre de un niño al que sobreprotege.


Este es el tercer volumen de la trilogía de la asistenta. La novela comienza en sus primeros capítulos algo lenta, es tediosa, y le cuesta despegar, pero a mitad del libro la narración se acelera. De un estilo sencillo, con capítulos cortos y distintos narradores, utiliza, como ya lo hizo antes su autora en otras obras, giros argumentales. Y aunque hay algo que no cuadra, o al menos yo lo veo así, y no me terminan de cuadrar todas las piezas, el caso,—no obstante— es que me ha sorprendido el final.


La policía registra nuestra casa durante varias horas. Cuando terminan, la casa está hecha un desastre. Como era de esperar. Ninguno de los dos trabajamos hoy, pues yo me había tomado el día libre y Enzo ha dejado que sus empleados se encarguen de su trabajo, así que nos ponemos a recogerlo todo. Solo espero que hayamos podido terminar antes de que el autobús escolar traiga a los niños de vuelta a casa. Si entran y ven este lío, se van a asustar.





lunes, 12 de agosto de 2024

OCHO ASESINATOS PERFECTOS


 



Malcom Kershaw es un librero especializado en novela negra y de misterio. Hace años publicó en la web de su librería “Los Viejos Demonios” una lista de ocho libros que consideraba los mejores de la historia del crimen: “Extraños en un tren”, “El misterio de la guía de ferrocariles”, “Pacto de sangre”, “Muerte por ahogamiento”, “Trampa mortal”, “El secreto”, “El misterio de la casa roja” y “Complicidad”.


Una agente del FBI descubre que alguien está reproduciendo los asesinatos de la lista que en su día confeccionó Malcom Kershaw. El asesino imitador está copiando y adaptando el modus operandi y las ideas que se habían usado en dichas obras para llevarlas a la práctica en la vida real.


Aunque se parte de una idea original en la que se incluye elementos metaliterarios (alguno hay), no es un thriller original y trepidante como pueda parecer. Tiene un desarrollo que se hace pesado y una resolución final cogida con pinzas. Yo le pongo un aprobado justito. No hay libro de crímenes perfectos que sea perfecto.


A destacar esas pantagruélicas cenas de nochevieja que organiza el protagonista de la novela con su mujer a base de pollo, puré de patatas y coles de bruselas al vapor. ¡Qué cosas! ¿coles de bruselas en nochevieja?



Quizá esté siendo duro, pero eso es lo que vi. Siempre he recelado de los escritores de alta literatura y sus pretensiones de inmortalidad. Prefiero a los escritores de suspense y a los poetas. Me gustan los autores que saben que están librando una batalla perdida.


Las últimas que leo antes de intentar conciliar el sueño son de poetas. Toda poesía me resulta un grito de auxilio, lo es toda obra de arte en realidad, pero la poesía muy en especial.





jueves, 13 de junio de 2024

EL FAVOR



El detective retirado de la policía de New York, Dave Gurney, tiene un nuevo caso. Se trata de investigar el asesinato del delincuente Lenny Lerman a manos de una estrella del tenis mundial Ziko Slade. La víctima aparece decapitada y semienterrada en la finca de recreo que el tenista tiene en la montaña, por lo que Ziko Slade es finalmente condenado.


Sin embargo hay suficientes indicios para dudar de su culpabilidad y pensar que los acontecimientos responden a un complot urdido para incriminarlo. Así que el aguerrido detective Gurney investiga contra viento y marea; al final todo se embrolla, tiroteos, nuevas muertes, accidentes, conejos decapitados, víboras; en fin, una serie de sucesos en mi opinión disparatados, que no hacen más que complicar la trama que llega a resultar artificiosa e incluso, a poco que se profundice, difícil de creer. Deja cabos sueltos, o por lo menos yo no los he entendido ni he hecho el esfuerzo, pero es que al final la historia logra hacerse muy pesada...


Es de destacar la relación entre el detective y su mujer Madeleine, que es como la gata Flora (perdón). A instancias de ella comienza Gurney su investigación, lo que luego se convertirá en motivo de disputa familiar por la obstinación de su mujer para que abandone el caso.


De este mismo autor leí Sé lo que estás pensando y me resultó bastante original, y un buen libro, pero esta vez no ha sido así. Ahora se edita por consideraciones comerciales, no por la calidad de las obras. Se debería tener en más consideración la madera de los árboles.


Probablemente, la pena por lo que podía haber sido era la más dolorosa de las emociones.

Las dificultades son la sal de la vida.

A veces es difícil apreciar que estamos rodeados de belleza. Pensamos demasiado. Cuando creo que mis ideas son reales, lo real se vuelve invisible.


Poner el plan sobre el papel la hacía más real, más excitante. Otra era la oportunidad de poner etiquetas peyorativas a la víctima de turno: un modo de culparla.




viernes, 17 de mayo de 2024

DESAYUNO DE CAMPEONES



Cuando el lector termina “Desayuno de Campeones” se da cuenta de que un vermut con ginebra puede ser el desayuno apropiado para el norteamericano medio; bueno, eso, y que en la obra literaria de este excéntrico autor lo que menos importa es la historia narrada pues—a pesar de ser un texto con elementos fantásticos y de ciencia ficción—los hechos que se relatan en la novela son disparatados. 


El hilo argumental es tan surrealista que estamos seguros que pasado un tiempo nos olvidaremos del argumento, sin embargo, no olvidaremos el libro porque la historia que narra el autor, lejos de ser real, nos dice—como Cervantes en el Quijote—que el mundo humano es así de crudo y que debemos estar avisados, que nos desengañemos, y que el que avisa no es traidor.


El personaje de la novela de Kurt “ Desayuno de campeones”, Kilgore Trout, es un escritor de ciencia ficción al que su único lector lo invita a la inauguración de un centro de arte en la ciudad de Midlan City. Allí se encontrará con Dwayne, un tipo chiflado director de un concesionario de coches, que en medio de una crisis nerviosa lee la novela de Trout, lo que le rematará más en su locura.


Y al respecto del libro de Kurt he de decir que me recuerda al librito que podría haber escrito mi maridito titulado “ América para Trump” en el que en un planeta cercano a la Vía Láctea el presidente es el presidente mundial de dicho planeta, es decir, que no hay más Estados que uno, un Planeta, un Estado, y el Presidente es el clon número 5000 millones del Presidente Trump de los EEUU, y, además, todos los súbditos también son pequeños clones de Trump. Nadie trabaja y todos tienen amantes pornostars. La robotización mediante Inteligencia Artificial es total. Sólo un personaje llamado Kurt V. se rebela al negarse a ir a las guerras civiles permanentes y a copular con su pornostar adjudicada.


Desayuno de campeones, es un libro muy divertido, escrito con sencillez (con una aparente sencillez) y desprovisto de artificios, lejos del academicismo oficial, crítico con lo que hay que ser crítico, metaficcional cuando hay que serlo, y que recuerda un poco (por la idea) a “Sin noticias de Gurg” de Eduardo Mendoza. Mejor dicho, podría ser que Eduardo Mendoza imite a Kurt.


KURT VONNEGUT, es un autor de culto, nacido en Indianápolis, encuadrado dentro del movimiento postmoderno americano. De aspecto estrambótico, fumador compulsivo y amante de los coches, es crítico con la sociedad de consumo de su país. En la II Guerra Mundial fue capturado por los alemanes y encarcelado en la ciudad de Dresde donde sobrevivió al terrible bombardeo de la población- una matanza hecha por los aliados sobre población alemana-. Fruto de dicha masacre fue la novela “Matadero cinco”, (que tengo pendiente de leer, y, según mi marido, también la tiene pendiente de leer Putin, Netanyahu-Biden, Hamas).


He aquí el gran autor de “Desayuno de campeones”.  Kurt Vonnegut tenía esta pinta :




Kurt utiliza diferentes técnicas narrativas. Dibuja conceptos, sentimientos y cosas, tal como si fuera un niño grande, pero que suplantan y ahorran las descripciones al escritor y al lector, y utiliza la voz propia para dirigirse directamente al lector; y el humor y la ironía y la sátira siempre están presentes, es un humor negro, cáustico e irreverente, para describir la vida en el planeta Tierra y especialmente en su potencia hegemónica: EEUU.




Porque para el autor la vida es peligrosa y puede ser dura, pero no necesariamente va en serio. A lo que mi marido me recita este poema “ Que la vida iba en serio uno lo empieza entender más tarde…” que dice que no es suyo, sino de un tal Gil de Biedma. Aquí recuerdo a mi amiga MD, siempre riendo, incluso cuando iba al médico, ya muy enferma. Su hija le decía que no se riera tanto que el médico no la iba a tomar en serio.

Y etc. y otras cosas por el estilo...


Una criatura de un platillo volante llamada Zog llegaba a la Tierra para explicar a todo el mundo cómo podían prevenirse las guerras y cómo podía curarse el cáncer. La información procedía de Margo, un planeta donde los nativos conversaban mediante pedos y bailando claqué.

Zog aterrizaba de noche en Connecticut. Nada más tocar tierra veía una casa en llamas. Entraba a toda prisa en la casa, pedorreando y bailando claqué, para avisar a la gente del tremendo peligro en que se encontraban.


El fascismo era una filosofía política bastante popular que convertía en sagrada cualquier nación y raza a la que pertenecía el filósofo. Exigía un gobierno autocrático y centralizado dirigido por un dictador. El dictador debía ser obedecido dijese lo que dijese que había que hacer.


Como todo el mundo en el salón de fiestas, estaba ablandando su cerebro con alcohol. Era una sustancia producida por una minúscula criatura llamada levadura. Los organismos de la levadura comían azúcar y excretaban alcohol. Se suicidaban destruyendo su propio ambiente con mierda de levadura.


¡Todo es como un océano!”, exclamó Dostoievski. Yo digo que todo es como el celofán.