LA CONJURA

martes, 4 de septiembre de 2012

LA TRAMA CELESTE

LA TRAMA CELESTE.


By

Adolfo Bioy Casares.


Tenía gran interés en leer este libro, entre otras cosas, porque me lo recomendaba Mario Vargas Llosa, y, me cuesta decirlo, porque en verdad me gusta el gran escritor cuyas iniciales son ABC (en Argentina, B, es Borges; C, es Cortázar; y el ABC de la escritura es Adolfo Bioy Casares). De él ha dicho Antònio Lobo Antunes ( ALA) que lo prefería antes que a Borges, porque sus argumentos le emocionaban más; y, como suele ocurrir cuando te recomiendan tanto un libro, siento decirlo, pero no ha cumplido mis expectativas.

Un relato corto ha de ser preciso, milimétrico hasta el último detalle, de manera que todo encaje en un puzzle, que sea puro arte concentrado. Pero Bioy Casares en la trama celeste da muchos rodeos para decir lo importante. Da la impresión de que su amistad con Borges lo delimita y condiciona.

“nada es más difícil que lograr la expresión justa: no ser deficiente, no excederse” (El perjurio de la nieve)

El libro está lleno de cultísimas referencias a escritores y poetas, principalmente ingleses, y expresiones en latín, alemán, inglés; y referencias a mitos:

Robert Browning; Maler Müller; Darwin; Kant; Tanagra, antigua cultura griega; Shelley; Anubis, deidad egipcia; Chateaubriand François René; Beckford William; Jean Gris; Juvenal; Blanqui Louis-Auguste, socialista y revolucionario que estuvo preso durante treinta años; David Lloyd George; político liberal inglés que trabajó para instaurar el estado libre de Irlanda, William Morris; Demócrito de Abdera; Cicerón; Ovidio; Mendelssohn Moisés, filósofo alemán que defendió una religión natural basada en el sentido común; Regiomontano; el mito del judío errante; Arquitas; Boisgobey, Fortune H.A.; Gaboriau, Emile; Chatterton Thomas; Paracelso; Tomás Moro; Tavernier, Jean Baptiste; Metternich, Clemens Wenzel Nepomuk Lothar; San Agustín; István Szechenyi; Poe; De Quincey, Thomas; Keats John; Schopenhauer; Calvino; Campoamor; Coleridge Samuel,etc.

Hay varias narraciones en el libro y con diversos argumentos:

1-En memoria de Paulina: el regreso fantástico de Paulina, la antigua novia.

2-De los reyes futuros: los amigos de la infancia, ahora investigadores, cuyos logros consisten en que las hormigas construyen hormigueros individuales una vez superado su instinto gregario, focas que se comunican con el pensamiento e interesadas en la evolución del hombre; orugas blancas en un mundo idealista con capacidad para proyectar ideas nítidas (como la caverna de Platón).

3-El ídolo: con Genevieve , la malvada doncella francesa.


 Hay que destacar dos relatos: La trama celeste y El perjurio de la nieve.
En el primero Bioy Casares se adelanta a la teoría de cuerdas. El protagonista, un piloto de pruebas, aparece alternativamente en distintos mundos paralelos, todos ellos en Buenos Aires.

Ahora bien, por su novedosa estructura, el más interesante es “El perjurio de la nieve” donde encontramos varios niveles narrativos. Un narrador dentro de otro narrador. Alfonso Berger Cárdenas (curiosamente también con las iniciales ABC y cuyo primer apellido “Berger” recuerda fonéticamente a su gran amigo Borges) elabora un texto narrativo a partir de la narración de Juan Luís Villafañe, poniendo en tela de juicio los hechos realmente acaecidos tal y como los narró este último.

Alfonso Berger Cárdenas (ABC) se encarga de hacer una segunda lectura o interpretación de los hechos, abriéndonos, así, los ojos al lector engañado, que teníamos las claves para entenderlo, pero que no supimos, como si se tratase de una novela de Agatha Christie.

“Compara un episodio de la vida de Vermehren con la sorpresa final de un cuento, en que un personaje, hasta entonces considerado secundario, resulta bruscamente el protagonista” (EL PERJURIO DE LA NIEVE)

¿Quién realmente vio aquella noche a Lucía,? ¿Fue Villafañe o fue Oribe? ¿ Borges o ABC?

“Poseía ese modesto y útil sustituto del conocimiento del griego y del latín que es el conocimiento del francés y del inglés”. (El perjurio de la nieve).


Los idiomas universales hoy día son el inglés y el francés. Aunque si hablamos de la realidad, de encontrar la verdad, me recuerda mi maridito que Heidegger ya decía que la verdad sólo podía decirse en griego y en alemán

“Trataba la realidad como una composición literaria, y debía imaginar que el valor antitético de esa anécdota era irresistible”

Dice mi maridito al respecto: Que la realidad consista en lenguaje pasa, pero que el valor de las anécdotas sea tan poderoso, vamos por ahí no paso. ABC, recordemos, era un señorito ricachón y ligón que pudo dedicar toda su vida a recopilar anécdotas significativas. ¿ Se tomó en serio la vida ABC?- Quizás, ya muy tarde (GdB). (Gil de Biedma)

Y yo digo: La vida es lenguaje, y la vida sobre todo es anécdota. Al final de nuestras vidas recordamos sólo eso: las pinceladas que nos impresionaron. Y Bioy Casares sería un ricachón, no lo niego, pero era un ricachón noble, atractivo; con un gran amigo: Borges; y con una extensa cultura y unos escritos que emocionaron a Lobo Antunes y a mi también.

“Llamé por teléfono a su casa; me atendió él mismo y me dijo que no estaba; le dije que lo visitaría a la noche”. (El perjurio de la nieve).
¿Una reflexión paradójica o una simple ocurrencia?

“Una emoción, indudablemente, es una forma humildísima de crítica”. (El perjurio de la nieve)

“Estoy acostumbrado a esa época; las demás se me figuran irreales: la Antigüedad me parece fantástica, la Edad Media mezquina, el siglo XVIII groseramente moderno. Si no me vigilo creo que el siglo XVII es la época natural de la vida humana; más aún, de mi propia vida” (El otro laberinto)

En fin, todos los grandes tienen sus altibajos.

Bye, Bye,  Bioy.

Un 7,5 para El perjurio de la nieve. Un 6,5 para La Trama celeste. Un 5 para los demás relatos: estamos en septiembre.

lunes, 20 de agosto de 2012

LA MADRE

LA MADRE. MÁXIMO GORKI


“Somos los primeros en el trabajo y los últimos en la vida” M.Gorki.



Dice mi amiga C*** que hay tantos lectores como temperamentos. Que algunas obras tienen su momento clave, transcurrido el cual, no tiene sentido leerlas.


Esto último me ha ocurrido a mí con la novela "La Madre", de Máximo Gorki, obra principal del socialismo soviético gorkiano, que debí haberlo leído hace mucho tiempo –existiendo la CCCP— y no ahora, cuando me parece un panfleto del partido comunista –inexistente en muchos países—.

Pelagueia Vlasov, la Madre de Pável, representa el alma rusa, un alma que es femenina sin duda. Porque Rusia es una gran mujer, una matriuska que lleva el sustento familiar a sus espaldas, cobradora del metro y el autobús, obrera en las fábricas, enfermera en los hospitales, organizadora en los museos, trabajadora incansable mientras sus hijos y maridos se consumen en el vodka. Así lo ha vivido mi maridito en su viaje a San Petersburgo, ahora, cuando hace  más de veinte años que colapsó la URSS.

“Todos somos hijos de una misma madre, de la idea invencible de la fraternidad de los trabajadores de todos los países de la tierra. Ella nos da calor, es el sol en el cielo de la justicia, y este cielo está en el corazón del obrero…”

Gorki narra la miseria, las condiciones de vida y las injusticias cometidas contra el proletariado en tiempos de los zares.

Según Mario (Vargas Llosa), no es que Gorki sea un recalcitrante comunista, él se limitó a denunciar las desigualdades sociales y la discrepancia que cualquiera sentiría ante las medidas dictatoriales y falta de respeto hacia los derechos humanos, y lo hace, (según Mario) en una novela con altísima calidad literaria.

Gorki muere en el año 1936, en pleno stalinismo y en extrañas circunstancias, pero no se suicida como el poeta Maiakosky.

Pelagueia Nilovna Vasilievna, la protagonista, tiene una vida miserable junto a su hijo Pável y a su marido que la maltrata:

“La gente estaba acostumbrada a que la vida oprimiera siempre, con la misma fuerza, y, sin esperar ningún cambio favorable, consideraba que toda mudanza sólo podía lugar a una opresión mayor.”

Cuando el marido muere, su hijo empieza a frecuentar ambientes revolucionarios, a llevar a casa los camaradas de la revolución, y la madre se convierte en la Madre de todos ellos. Sufre la prisión del hijo como algo doloroso aunque necesario para la causa. Aprende a leer, sirve de correo de la propaganda y por primera vez empieza a ser persona (se es persona cuando se lee y se entiende para qué se lee).

Un poquitín pesado -para el gusto de los usuarios del iPhone actual-, sobran páginas.



• “No te pido más que una cosa: ¡no hables con la gente sin preocupación! Hay que recelar de ella: ¡todos se odian unos a otros! Viven para la codicia, viven para la envidia. A todos les alegra hacer daño. […] La gente es mala sí… Pero cuando supe que en la tierra hay una verdad. ¡los hombres me parecieron mejores! […] En cambio ahora todos me parecen distintos de antes; ¿será que me dan lástima?”

¿De dónde procede la palabra socialista? Esto dice Gorki:

• “Ella había oído que los socialistas habían matado a un zar. Sucedió en sus años juveniles; en aquel entonces dijeron que los terratenientes, queriendo vengarse del zar por haber libertado a los siervos, juraron no cortarse el pelo mientras no lo mataran. Por esto le habían dado el nombre de socialistas. Y ahora ella no podía comprender por qué eran también socialistas su hijo y sus camaradas”


“—¡Qué manera de hablar tiene usted siempre, Andriusha!

—¿Cómo hablo?

—Como si nadie le hubiera ofendido nunca…

—¿Hay en el mundo algún alma que no haya sido ofendida? A mí me han ultrajado tanto, que estoy cansado de ofenderme. ¿Qué vas a hacer si la gente no puede proceder de otro modo? Las ofensas entorpecen el trabajo; si se detiene uno ante ellas, se pierde el tiempo en balde. ¡Así es la vida!”



• “Somos los primeros en el trabajo y los últimos en la vida”


• “Las personas que más bromean son aquéllas cuyo corazón sufre sin cesar. […] Si fuera verdad lo que dices, toda Rusia estaría muriéndose de risa”

• “El peatón no es camarada del que va a caballo”


• “Según vive el hombre, así piensa”

“¡Jesús mismo no habría existido si los hombres no hubieran muerto por él !”

• “Hay casos en que el hombre ignorante comprende más que el instruido, sobre todo si el instruido es de los que tienen llena la panza”

Dejo una foto reciente de una Madre rusa, una de las tantas trabajadoras que hay, ésta era vigilante de una sala del Hermitage, que mi maridito ha tenido a bien traerme desde la antigua Leningrado. También un relieve de Gorki en el metro. Fue difícil obtenerlo pues una de las Madres rusas, vigilantes del metro, le quería quitar la cámara porque allí todavía tienen galerías por los que se acceden a los bunker construidos en la guerra fría.

Nota: 7 – aunque debería ser 1917—









martes, 24 de julio de 2012

Los Muertos

LOS MUERTOS.




JORGE CARRIÓN.

Cuando empiezas a leer la novela Los Muertos de Jordi Carrión una multitud de flashes vienen a la retina, como si de un comic de ficción se tratara: aparece un zeppelin que sobrevuela la avenida, lluvia de publicidad, un mendigo cargado de crucifijos habla con un tono de voz amenazador, ciclistas pedalean con prisa y transeúntes anónimos vagan por las calles, mientras tanto, el “Nuevo”, avanza cabizbajo metiéndose las manos en los bolsillos de la cazadora y acelerando el paso.

“La ciudad parece más virtual que nunca, más maqueta o videojuego o construcción tridimensional que nunca. Pura irrealidad metropolitana”.

En este mundo, la gente recién llegada, esto es, los que llaman Nuevos, se materializan en diversos sitios de la ciudad, y lo hacen a cualquier edad, si bien los niños y viejos, tienen menos posibilidades de sobrevivir.

Queda saber quienes fueron en otra vida y cómo se llamaban. Es costumbre que los Nuevos se gasten sus primeros ahorros en adivinos, porque ellos necesitan respuestas a sus preguntas, saber de dónde vienen, quienes fueron, por qué murieron…Sólo recuerdan, a modo de interferencias, breves retazos de su vida pasada.
Hay un dispositivo para recibir a los Nuevos: centros de acogida, escuelas, hospitales, organismos sanitarios… todo ello recuerda a la Cruz Roja cuando recogen a los inmigrantes venidos de África a las playas españolas en patera.

Selena y Roy – los personajes principales- es una pareja que contacta con el “Nuevo” materializado casualmente en un charco de agua en el callejón de su casa. Su objetivo es buscar a los antiguos miembros de su Comunidad, aquellos que estuvieron relacionados en vidas pasadas.

“Puede parecer una estupidez, pero estamos convencidos de que cuántas más personas con recuerdos afines podamos reunir, más sabremos de nosotros mismos y del funcionamiento de la realidad”.

El personaje de Roy recuerda al bombero de Ray Bradbury en Fahrenheit, en busca de Comunidades fuera de la ciudad. Pero, al igual que en Fahrenheit, las Comunidades son perseguidas; el poder del Estado se basa precisamente en la ausencia de comunidades poderosas, y cualquier comunidad que pase de diez miembros es perseguida. Pero no, destruida, pues hay formas más contundentes para evitar que crezcan, formas más drásticas que la destrucción absoluta.

Multitud de referencias a Blade Runner y esa magnifica escena de lágrimas en la lluvia, que en mi opinión es una de las más bellas del cine.
Jessica, una niña adoptada por Roy y Selena. Recuerda a la niña vestida de rojo en la blanquinegra lista de Schindler, y Selena, según el propio autor, es Lady Macbeth.

“Es curioso, tercia Selena, como pasan los años entre conversaciones superficiales; importantes, porque expresan cariño, pero superficiales, al fin y al cabo, y sólo a veces, diez o doce veces en toda una vida, hablamos de lo que realmente importa”.

¿Fueron los personajes de Los Muertos en su momento personajes de ficción? ¿Es éste un mundo donde van a parar los Muertos?
“¿Qué es la vida? ¿Es el arte una forma de creación de vida en el mismo sentido en que lo es la clonación celular o la fecundidad inducido o in Vitro?”

“Todo personaje de ficción tiene uno o más modelos, conscientes o inconscientes, tomados de la vida real”.

Así, en la tercera parte aparecen los famosos personajes de las series de televisión (famosas) de los Soprano: Montisanti y Adriana; Livia la pérfida madre de Tony Soprano y el repugnante Richie Aprile, envidioso hasta la médula también en esta segunda dimensión, y haciéndose pasar por Tony Soprano.

Pero ocurre que hay una pandemia, y la gente se desmaterializa ( se desintegra de inmediato). Claro está que una pandemia no puede ser en este mundo virtual de los muertos una vulgar gripe sino una desmaterialización en toda regla.

Es una obra original, atrevida y arriesgada, pero con una estructura diferente y conseguida. Ya están muy vistas las novelas “normales” en las que no se dice mucho o no se dice nada; en cambio, en Los Muertos hay mucha vida.

Hay, en Los Muertos de Jordi, tres partes diferenciadas con un apéndice final: Mientras que la primera y tercera parte tenemos la sensación de estar leyendo un comic a través de un lenguaje escueto, casi telegráfico – Juan Goytisolo dixit-, en la segunda parte, el autor se inventa un ensayo sobre una supuesta serie televisiva llamada “los Muertos”. Mi maridito recuerda haberla visto en Antena III- por las tardes- ( ?).


Dosis de humor (negro sobre blanco):
Asistimos al suicidio de Sarkozy-cuando era presidente de Francia-.

Hillary Clinton es una presidenta de los EEUU, negra, que, víctima de la pandemia, se desmaterializa de súbito ante las pantallas cuando estaba en mitad de un discurso.

O la imposibilidad, según el ensayista, de trasladar los muertos a otro lenguaje, su imposible conversión en novela.

Y el pobre Roy, toda su vida virtual equivocado, y sólo, al final de su vida, descubre que su nombre real es Lenny.

Los Soprano comiendo en un restaurante -reconvertido posteriormente en “necrópolis de salón”- .

“Se ha ido creando una maraña de discusión sobre la posible deuda histórica de responsabilidad del ser humano respecto a sus creaciones artísticas”.

“Pero alguien me ha dicho hace poco que no soy nada detallista, detallista, joder, detallista, hagas lo que hagas, van a encontrar un adjetivo para acusarte”.

“Qué estúpido eres, afirma Nadia, si te vuelo la cabeza tardarás al menos tres días en recomponerte”.

Carrión sabe que toda creación está contextualizada y virtualizada de otras obras- mejor-ando a Juan G.-, de cuya existencia se explica y alimenta; y a las que prolonga y modifica.

El ciberespacio ha devorado la narrativa universal. Todo es audiovisual – como dice mi marido-.

Los muertos se ven y se leen. Dualidad propia de las partículas elementales que diría Michel (personaje que saldrá en la próxima edición de la novela –dice mi maridito-).


Los Muertos es un libro sobre la vida y …..

Nota 8’88



Un episodio vergonzoso

Un episodio vergonzoso.


Fiodor Dostoievski

La Historia de un episodio vergonzoso o lo que es lo mismo:  la Historia de cómo una decisión equivocada puede arruinar la vida de otro. Jo, qué noche, o after hours como diría Martin Scorsese.

Una decisión equivocada a partir de la cual una serie de hechos concatenados precipitan los acontecimientos hacia un desastroso final.

Ivan Ilich Pralinsky, hombre respetable, todavía joven, de familia acomodada, recientemente nombrado Consejero de Estado, tras una cena en la casa de Stepan Nikiforovich Nikiforov, en Petersburgo, celebrando el cumpleaños de éste, se ve obligado a regresar a casa a pie, pues su cochero lo ha dejado en la estacada marchándose sin su consentimiento a otra celebración – las calles en SPb son de kilómetros ya se sabe o, eso al menos me ha dicho mi maridito que ha estado allí, como saben-

Pero Ivan Ilich Pralinsky era un hombre moderno que hacía suyas las nuevas ideas, como el humanitarismo y la flexibilidad para con los subordinados; ideas que gustaba discutir y que buscaba la ocasión para ello, y por lo que se había granjeado la fama de liberal impenitente.

De vuelta a casa descubre el lugar de celebración de la boda de un subordinado suyo. Y a pesar de que no está invitado, decide saltarse las normas de protocolo y entrar y felicitar a los novios, porque sin duda eso es lo que cabe esperar de un hombre tan moderno como él.

Lo que se supone tenía que ser una celebración se convierte en una pesadilla para los novios y familiares, para los invitados y para él mismo; que se ven en un aprieto, incómodos todos ellos, sin saber qué hacer ni qué decir y donde todo es malo y nada es suficiente.

Por supuesto que me sentarán junto al invitado más importante…Les rogaré que no se azaren, que se diviertan, que sigan bailando, diré alguna agudeza, me reiré, en suma, estaré amable y simpático…Ni que decir tiene que, como caballero que soy, les trataré de igual a igual, de ningún modo exigiré atención especial… Pretextaré que tengo asuntos que atender…Le daré un beso afectuoso en la frente, incluso le echaré la bendición…y al día siguiente vuelvo a ser severo.

Y tenía un rostro tan bondadoso, tan sonrosado, tan candoroso, un rostro tan ruso en su redondez, sonreía tan afablemente, se inclinaba con tal sencillez…

Hay que ver lo espléndidas que son estas rusas viejas—pensó Ivan Ilich—Ha logrado animar a todos. Siempre he tenido aprecio por la gente del pueblo.

Genial, es divertidísimo y agudo. Le pongo un 8, 99





martes, 17 de julio de 2012

El accidente ferroviario

EL ACCIDENTE FERROVIARIO.


THOMAS MANN

Un relato sobre un accidente de tren en el que supuestamante se ve inmerso Thomas Mann y que aprovecha magistralmente para dar unas pinceladas psicológicas sobre los personajes que contempla, mozos robustos que portan los equipajes, una anciana de mantilla negra y desgastada que a punto está de meterse en la clase equivocada y que es increpada por el revisor con bandolera de cuero, de imponente mostacho policial y mirada acerba:

Aquí tenemos a nuestro paternal Estado, la viva encarnación de la autoridad y la seguridad. No es agradable tratar con el Estado, pues es severo e incluso rudo, aunque fiable. Uno siempre puede confiar en él, así que en estos momentos tu maleta está tan segura como en el mismísimo regazo de Abraham.

El mismo revisor que con aire marcial y llevándose la mano a la gorra saluda a un señor en polainas, con un abrigo amarillo de otoño que lleva un perro de la correa y que camina seguro, con expresión glacial, contento por el efecto que causa su persona. El personaje de polainas entra al vagón, tropieza y golpea a Thomas Mann—nada más y nada menos—pero no se disculpa porque es un verdadero señor y porque él todo se lo merece, es un hombre L’Oreal.

¡!!No me dirán que no es una buena escena!!!,  de película. Ya lo dice mi maridito AMB, una buena película ha de tener una escena con tren pues es la escena Big Bang del séptimo arte.

El escritor nos explica su miedo al inicio de un viaje. El gran espacio desconocido frente a un nuevo viaje le produce una excitación sorda y profunda. Y eso que todavía no existían los modernos Boeing 747.

¿Pero cómo se comporta cada uno de los personajes tras el accidente?
(He de aclarar que el accidente es más bien aparatoso y que no hay ninguna víctima).

El escritor quiere recuperar su maleta en la que guardaba un inédito manuscrito.
Los mozos portaequipajes, frescos y haciéndose los importantes.

El revisor de mirada acerba que fuera la viva imagen de nuestro paternal Estado, venía cojeando, apoyando una mano en la rodilla y parece ser que no le preocupaba nada más- algo parecido hace Mariano Rajoy en la crisis actual-.

El señor L’Oreal de las polainas porque-yo-lo-valgo pidiendo auxilio, abriéndose hueco entre las damas aterrorizado, dando empujones y repitiendo ¡Por el amor de Dios! y ¡Jesusito de mi vida!- algo parecido hace la banca en la crisis actual-.

Y por último, entrando en el vagón de primera clase sostenida por dos bomberos, la viejecita de mantón negro desgastado.—he aquí al pueblo español—.


A ver si alguna vez termino  la Montaña Mágica.

Puntuación. 8, 9

El PEQUEÑO HÉROE

EL PEQUEÑO HÉROE


De DOSTOIESVKI



Me gustan las obras decimonónicas que empiezan así: un pariente T*** con una casa de campo a las afueras de Moscú invita, en periodo estival, a Madame M***, de semblante hermoso y tierna sonrisa, que fascina al protagonista—un joven de algo menos de once años—.

Más tarde, todo ello es aderezado con paseos por el jardín, excursiones, juegos en sociedad con nombres en francés, y por supuesto no falta una carta de amor extraviada y escrita por un tal N*** ¡Como debe ser en una novela romántica ¡


El pequeño héroe es objeto de las bromas de una dama rubia, jovial y risueña, que para colmo es amiga de Madame M***. Las unía cierto lazo afectuoso y sutil, uno de esos vínculos que nacen a veces del encuentro de dos temperamentos a menudo distintos, uno de los cuales es más grave, más profundo y más puro que el otro, mientras que este otro, con sublime humildad y noble valoración de sí mismo, se somete amorosamente al primero, cuya superioridad reconoce y cuya amistad lleva encerrada en su corazón como don precioso. Es entonces cuando surge esa tierna y noble delicadeza entre tales caracteres: amor y condescendencia infinitos de una parte, amor y veneración de la otra, …pág 102


El relato se centra en la adolescencia y en el sentimiento de un joven ante su primer amor, un joven demasiado grande para ser un niño y demasiado pequeño para ser un adulto.

Es el Dostoievski anterior al destierro en Siberia y, por ello, crítico con determinados tipos de hombres que se creen muy listos en una sociedad desalmada.

Ni que decir tiene que la maledicencia y la murmuración estaban a la orden del día, pues sin ellas el mundo no da vueltas y millones de personas se morirían, como moscas, de aburrimiento.


Sobre el “hombre listo ” o trepa: Tanto insisten en asegurar a todo el mundo que son personas decentes, que ellos mismos acaban por creer que lo son y que su bellaquería es un comportamiento respetable. Jamás son capaces de un examen de conciencia, de una honrada tasación de sí mismos; para ciertas cosas son demasiado espesos. En el primer plano de su visión figura siempre y en todo asunto su propia valiosa persona, su Moloch y Baal, su espléndido yo.

 
Puntuación: 8, 5

sábado, 14 de julio de 2012

NOCHES BLANCAS

NOCHES BLANCAS. DOSTOIEVSKI




Mi maridito va a estar cuatro días en San Petersburgo SDq , en adelante SP si SDq. Para ambientar un poco el viaje se me ha ocurrido leer Noches Blancas de Dostoyevsky, un fenómeno que se produce en la Venecia del norte—así la llaman a SP los mismos rusos— y que tiene lugar a finales de junio en el solsticio de verano. La oscuridad nunca es completa y la noche pasa a ser un largo atardecer. Yo la he visto por Skipe. Me lo mostró E. K., una bielorrusa bolchevique, que estudia medicina en SP. Una noche la llamé y entonces ella sacó su portátil por la ventana del octavo piso de la residencia de estudiantes para enseñarme el fenómeno. Francamente, poca cosa ví.

Noches blancas es un relato corto. Es Dostoyevsky antes de Dostoyevsky, romántico y principiante. A principios de verano los habitantes de SP salen en desbandada hacía el campo. Uno no es nadie si no tiene una casa en las islas Kamenny y Aptekarski, en el camino de Peterhof, en Pargolov, o en la isla Krestovski, o en cualquier otro sitio a las afueras de SP. El joven personaje de Noches blancas no posee casa en el campo, es tímido, romántico y sobre todo soñador.

Soy un soñador. Hay en mí tan poca vida real, los momentos como éste, como el de ahora, son para mí tan raros que me es imposible no repetirlos en más sueños.

El soñador—si se quiere una definición más precisa—no es un hombre, ¿sabe usted?, sino una criatura de género neutro. Por lo común se instala en algún rincón inaccesible, como si se escondiera del mundo cotidiano.

La primera noche paseando conoce a Nastenka, a la que salva de un incidente y de la que se enamora. En la segunda noche aparece un texto demasiado romántico, muy elaborado y grandilocuente, o sea un tostón, la dama como suele pasar en estos casos está enamorada de otro. Pero la tercera y cuarta noche, más la parte del amanecer y la Historia de Nastenka, nos deja ya, sin duda, un gran Dostoyevsky, más psicológico.

Y uno se pregunta: ¿dónde, pues, están tus sueños? Sacude la cabeza y dice: ¿qué has hecho con tus años? ¿dónde has sepultado los mejores días de tu vida? ¿has vivido o no? ¡Mira, se dice uno, mira cómo todo se congela en el mundo!

Porque sólo puedo querer lo que es generoso, lo que es comprensivo, lo que es noble.

Quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.



Nota: 6,99